La cobertura de una vacante en el gabinete rectoral devela las estrategias políticas que se están tejiendo en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), en el marco del proceso comicial de renovación total de autoridades, que se dará entre abril y mayo. Si bien su asunción no se sustanciará sino hasta mediados de febrero -cuando retorne la actividad-, está definido que Gustavo Adolfo “Tano” Vitulli tomará el control de la estratégica Secretaría de Bienestar Universitario.

El espacio permanece vacío desde el viernes 20 del mes pasado, cuando renunció Mauricio Argiró. Este era el último funcionario de la UNT encolumnado detrás del diputado Luis Sacca, ex socio político del rector, Juan Alberto Cerisola, actualmente enfrentado a este. El primero impulsa la candidatura rectoral del decano de Arquitectura, Eduardo Coletti; Cerisola bendijo como su sucesora a la vicerrectora, Alicia Bardón. Precisamente, alrededor de este divorcio político gravitan las lecturas que se oyen por la casa de Juan B. Terán, respecto de la llegada de Vitulli.

Palabras más, palabras menos, analistas y operadores coinciden en que se trataría de una maniobra del cerisolismo para quebrar el llamado “Consorcio de la Quinta” -decanos de las facultades que se encuentran en la ex Quinta Agronómica: Agronomía, Arquitectura, Ciencias Económicas y Ciencias Exactas-, que el saquismo reivindica para sí.

Vitulli fue funcionario de Agronomía, e integra el grupo que trabajó para que José García llegue al Decanato de esa facultad. Además, es amigo del actual coordinador del gabinete rectoral, José Hugo Saab, un histórico en lides político-electorales en la UNT. De hecho, Vitulli se inició como funcionario en 1998, cuando Saab, entre otros, lo convocó -durante el Rectorado de Mario Marigliano- para que se desempeñe como director del complejo “Federico Dickens”, ubicado en la ex Quinta Agronómica.

Fuentes de Agronomía confiaron que fue Saab quien le pidió a Vitulli que asuma como Secretario de Bienestar Universitario. A raíz de esto, muchos interpretan que el cerisolismo busca sumar el apoyo de García, para debilitar al saquismo. Desde que asumió Saab -jueves 19 de diciembre- se especula con que esa será su misión; incluso, se señaló que buscaría aglutinar en un único espacio los dos sectores que pugnan por el Rectorado contra Coletti: el de Bardón y el del decano de Medicina, Mateo Martínez. No obstante las especulaciones, el decano de Agronomía todavía no se pronunció en favor de ninguno de los tres “rectorables”.

Hasta horas antes de que choquen las copas en el brindis de Año Nuevo, encumbrados dirigentes del radicalismo universitario que operan en favor del saquismo buscaban convencer a Vitulli de que no asuma en ese cargo en el Rectorado. La intentona habría fracasado.